Las sesiones de sexualidad son entrenamientos de alto compromiso humano, confianza y seguridad.
Los antecedentes de estos entrenamientos se hallan en el abrazo compasivo, la expresión corporal nudista, la llamada expresión interactiva y el masaje sensitivo, y desde otras culturas por ejemplo las geishas japonesas, el budismo tibetano de los Lamas y el Tantra Rojo, tanto como el paradigma de liberación sexual de los ´60, las meditaciones dinámicas de Osho.
Y en lo que respecta a la apertura cultural y el horizonte de visibilidad de “alter”estereotipos sensuales son reconocidos antecedentes los shows como Madonna, Boy George, etc o la lucidez de personalidades que han luchado por la no discriminación, por citar un pionero Oscar Wilde, o personas del deporte y la vida pública que se presentan con su pareja amorosa desafiando la concepción hegemonica, tal la actitud de Martina Navratilova, etc.
Nos debemos tambien a los aportes de conocimientos médicos de sexología y la evolución psicosocial respecto a la salud sexual y reproductiva.
A este respecto, la higiene y salud corporal, tanto en la sanidad de la piel, ojos, boca, bulbas y pene, como el control y tratamiento de toda enfermedad infecto contagiosa son requisito indispensable antes de tomar una sesión grupal o individual.
Las sesiones son personalizadas y absolutamente confidenciales. Comienzan por sincerar las motivaciones, fantasías y vivencias que movilizan las dimensiones sexuales conocidas por la propia persona.
También se originan en el recuerdo de vivencias traumáticas, la falta de buena relación con la pareja o sentimientos no placenteros hacia sí mismo. O bien en perversiones o fantasías irrealizables como la pedofilia, etc, o en rasgos que la persona desea y repugna a la vez en la dominación, el fetichismo, el sadismo y el masoquismo humillante.
Del mismo modo las disfunciones, como la eyaculación precoz, falta de motivación, erección parcial o impotencia son fuentes de consulta.
También se motivan en la necesidad, y a veces el temor, de explorar una nueva orientación sexual y el intentar una primer experiencia gratificante y segura, libre de prejuicios y con contención afectiva, explorando paso a paso la nueva sensibilidad e integrando el afecto al placer.
En el intento de explorar la llamada “homosexualidad” la calidad de la primer vivencia es basal para un desarrollo pleno posterior. Dentro de este marco el participante va tomando seguridad y autoconfianza para satisfacer nuevos apetitos y goces integradamente con su personalidad histórica.
Muchas personas intentan el reencuentro de sentimientos de afecto y amor con el sexo, separación que les ha producido un vacío carente de gozo y plenitud.
A veces también las consultas se originan en adicciones dentro de las que la compulsión sexual se entremezcla con los demás alteradores del estado anímico, compulsión de la que la persona hecha mano al caer presa de emociones autodesvalorizadoras, depresivas, de tristeza o soledad.
Los conflictos sentimentales y afectivos, la disconformidad con la estética corporal, la discriminación social, y la inercia de autorepresiones disparan también la asistencia mediante recomposición del campo sensual y sexual personal.
Y en otro polo muy sugestivo, hallamos como fuente una auténtica búsqueda de profunda integridad corporal, espiritualidad y mística, que llevan hacia el éxtasis tántrico.
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martes, 1 de diciembre de 2009
lunes, 11 de agosto de 2008
ahá! nuevamente actitud
En este blog, la sexualidad se compone de todos los aspectos que nos proporcionan placer, gozo, y deseo..., donde la conciencia se funde al propio cuerpo y se realiza en una forma sublime de relación con los demás.
Uno de los elementos de la sexualidad es la genitalidad, pero el placer genital es apenas la punta del iceberg del verdadero y potente gozo sexual. Lo que sigue es un resumen de aspectos existenciales que ocurren en nuestras prácticas, en talleres y sesiones de entrenamiento sexual.
En el contacto esencial con otras personas es el primer requisito atender y abrir nuestra receptividad, y esto vale tanto para lo verbal como lo sexual. Ese foco de suspender todo mecanismo, todo argumento o juicio, y recibir la palabra, el roce o el movimiento del compañero es necesario para crear juntos un lenguaje que nos interpenetre en una renovación continua de la relación que hacemos juntos.
La creatividad y el gozo son esenciales a la sexualidad, sin ellos caemos en lo mecánico, lo compulsivo, lo forzado, la alienación o lo enfermizo.
En su matriz esencial la sexualidad siempre busca actualizar la apuesta por la vida, si fallan la creatividad o la comunicación puede caerse en formas brutales.
El placer, el gozo, la receptividad se originan en una actitud: la de entregarse espontaneamente a integrar nuestras sensaciones con nuestra identidad, y dejar que ésta última manifieste nuevos y frescos matices.
Y es esta entrega, un libre juego vivido donde nos importamos como prójimos, sensibles audaces motivados, un buceo en los origen de nuestro mas primigenio "yo soy y tu eres" para liberar el florecimiento de las corrientes de placer que logran recorrer todas nuestras fibras, recrear la realidad primordial al menos un instante.
El disfrute erótico, por su parte, es una focalización de los estímulos que avanza en el sentido de nuestros procesos orgánico-corporales. El placer suma un paso más al sumergirnos en la confianza hacia la experiencia sensible que vivimos acompañados, y más aún el gozo requiere compromiso en la relación.
Sin confianza, sin compromiso con la autenticidad del otro, no hay erotismo ni mucho menos gozo plenos. A veces sucede que se busca arrancar esa autenticidad al compañero humano y, por olvidar la receptividad, la escucha y la comunicación limitamos la corriente que inerva todos los niveles de organización de nuestro sistema nervioso y hasta podemos reactualizar un daño o trauma.
Sumando más ingredientes al gozo, hallamos el éxtasis, que nace de la integración total de nuestro cuerpo en la vivencia amorosa. Más aún, y finalmente, al atravesar nuestras identificaciones con el peso de nuestra historia personal y los prejuicios, deviene la suprema realización de la conciencia que se funde más allá de sus propios límites y el existir es en presencia de una infinita vitalidad.
Experiencias de este último tipo son referidas por ejemplo en el tantra, en el arrobamiento místico, en el amor noble y correspondido.
Para todos los mortales, entrenando podemos atravesar los condicionantes culturales y, en la propia persona, en las parejas, vivir la inmensidad y el multiorgasmo extático.
Vivir sexualmente a pleno... siempre es Humanizarse!
Uno de los elementos de la sexualidad es la genitalidad, pero el placer genital es apenas la punta del iceberg del verdadero y potente gozo sexual. Lo que sigue es un resumen de aspectos existenciales que ocurren en nuestras prácticas, en talleres y sesiones de entrenamiento sexual.
En el contacto esencial con otras personas es el primer requisito atender y abrir nuestra receptividad, y esto vale tanto para lo verbal como lo sexual. Ese foco de suspender todo mecanismo, todo argumento o juicio, y recibir la palabra, el roce o el movimiento del compañero es necesario para crear juntos un lenguaje que nos interpenetre en una renovación continua de la relación que hacemos juntos.
La creatividad y el gozo son esenciales a la sexualidad, sin ellos caemos en lo mecánico, lo compulsivo, lo forzado, la alienación o lo enfermizo.
En su matriz esencial la sexualidad siempre busca actualizar la apuesta por la vida, si fallan la creatividad o la comunicación puede caerse en formas brutales.
El placer, el gozo, la receptividad se originan en una actitud: la de entregarse espontaneamente a integrar nuestras sensaciones con nuestra identidad, y dejar que ésta última manifieste nuevos y frescos matices.
Y es esta entrega, un libre juego vivido donde nos importamos como prójimos, sensibles audaces motivados, un buceo en los origen de nuestro mas primigenio "yo soy y tu eres" para liberar el florecimiento de las corrientes de placer que logran recorrer todas nuestras fibras, recrear la realidad primordial al menos un instante.
El disfrute erótico, por su parte, es una focalización de los estímulos que avanza en el sentido de nuestros procesos orgánico-corporales. El placer suma un paso más al sumergirnos en la confianza hacia la experiencia sensible que vivimos acompañados, y más aún el gozo requiere compromiso en la relación.
Sin confianza, sin compromiso con la autenticidad del otro, no hay erotismo ni mucho menos gozo plenos. A veces sucede que se busca arrancar esa autenticidad al compañero humano y, por olvidar la receptividad, la escucha y la comunicación limitamos la corriente que inerva todos los niveles de organización de nuestro sistema nervioso y hasta podemos reactualizar un daño o trauma.
Sumando más ingredientes al gozo, hallamos el éxtasis, que nace de la integración total de nuestro cuerpo en la vivencia amorosa. Más aún, y finalmente, al atravesar nuestras identificaciones con el peso de nuestra historia personal y los prejuicios, deviene la suprema realización de la conciencia que se funde más allá de sus propios límites y el existir es en presencia de una infinita vitalidad.
Experiencias de este último tipo son referidas por ejemplo en el tantra, en el arrobamiento místico, en el amor noble y correspondido.
Para todos los mortales, entrenando podemos atravesar los condicionantes culturales y, en la propia persona, en las parejas, vivir la inmensidad y el multiorgasmo extático.
Vivir sexualmente a pleno... siempre es Humanizarse!
MULTIORGASMOS
La diferencia para provocar una eyaculación, un orgasmo, y un multiorgasmo se genera sobre todo en el campo mental que rodea el gozo sensitivo, y que en definitiva proviene de los usos culturales con que se instrumentaliza el cuerpo.
En el orgasmo simple, el placer se fragmenta en imágenes y sensaciones locales, en el orgasmo múltiple la psique entra en trance contemplativo de un cuerpo que en segundos se libera de la ideología y genera un correlato perceptivo de la totalidad corporal habilitando un feedback estimulante de sensaciones, de cascadas de sensibilidades interoceptivas mayormente. La exterocepción sólo añade leña al fuego que ya arde consumiendo el todo corporal.
Los movimientos ondulantes generan sensaciones voluptuosas amplificadas en percepciones fantásticas, que se reflejan en nuevas ondulaciones autónomas que recorren el cuerpo armónicamente reclutando más y más inervaciones sensitivas... y otra vez el gozo se funde con las imagenes, voces y representaciones táctiles que estimulan la motricidad en un proceso retroalimentado.
A diferencia del goce genital, el goce global del cuerpo es el trampolín para el multiorgasmo, tanto en el macho como en la hembra, y en los otros sexos humanos (hermafroditismo, asexualidad, etc).
Para los que vivimos en este mundo globalizado, originado en políticas de control social que manipulan nuestro lenguaje interior (esto es las orientaciones sexuales, el disfrute corporal en la infancia, el tiempo y forma de ocio y descanso, el modelo o imagen personal, y el estrés ciudadano) gozar del mayor potencial de nuestro cuerpo requiere ENTRENAMIENTOS continuos y profundos sobre la propia identidad.
En el orgasmo simple, el placer se fragmenta en imágenes y sensaciones locales, en el orgasmo múltiple la psique entra en trance contemplativo de un cuerpo que en segundos se libera de la ideología y genera un correlato perceptivo de la totalidad corporal habilitando un feedback estimulante de sensaciones, de cascadas de sensibilidades interoceptivas mayormente. La exterocepción sólo añade leña al fuego que ya arde consumiendo el todo corporal.
Los movimientos ondulantes generan sensaciones voluptuosas amplificadas en percepciones fantásticas, que se reflejan en nuevas ondulaciones autónomas que recorren el cuerpo armónicamente reclutando más y más inervaciones sensitivas... y otra vez el gozo se funde con las imagenes, voces y representaciones táctiles que estimulan la motricidad en un proceso retroalimentado.
A diferencia del goce genital, el goce global del cuerpo es el trampolín para el multiorgasmo, tanto en el macho como en la hembra, y en los otros sexos humanos (hermafroditismo, asexualidad, etc).
Para los que vivimos en este mundo globalizado, originado en políticas de control social que manipulan nuestro lenguaje interior (esto es las orientaciones sexuales, el disfrute corporal en la infancia, el tiempo y forma de ocio y descanso, el modelo o imagen personal, y el estrés ciudadano) gozar del mayor potencial de nuestro cuerpo requiere ENTRENAMIENTOS continuos y profundos sobre la propia identidad.
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